
sí que tienes una hermandad a la que liderar? Cómo organices tu hermandad es cosa tuya, siempre y cuando que tus miembros sigan las
normas del juego.
No obstante, aquí tienes algunos consejos de un líder de hermandad experimentado que pueden resultarte interesantes.
Crea reglas de hermandad
Crea una lista de reglas para tu hermandad. Ponlas a disposición de tus compañeros de hermandad, si es posible, mediante una página web, o puedes enviárselas por e-mail. Muchos problemas frecuentes se pueden solucionar con unas reglas y asegurándote de que todos las conocen. A medida que vayan surgiendo los problemas, puedes ir actualizándolas. La mayoría de los jugadores suele estar de acuerdo con las reglas siempre y cuando sean públicas y las puedan leer. Recuerda, asegúrate de que tus miembros conocen las normas de juego.
Escoge buenos oficiales

Elige buenos colíderes para tu hermandad. Estos jugadores deben ser capaces de controlar la hermandad cuando tú no estés. Lo normal es que escojas a tus amigos más cercanos para esta tarea, aunque no siempre será la mejor opción. Hay buenos amigos que no son buenos líderes. Para obtener buenos resultados necesitas gente que pueda liderar y arbitrar disputas. Pero también depende del tamaño de tu hermandad. Si se trata de un grupo cerrado de amigos, puede que no sea necesario. En cambio, si tienes una gran hermandad con jugadores que no son tus amigos personales en la vida real, resulta crucial encontrar buenos oficiales.
Puedes crear tus propios rangos y definir sus permisos mediante los controles de gestión de hermandad. Esto te permite crear oficiales con algunos comandos básicos. A partir de entonces podrás recompensarlos con rangos superiores si se los ganan mediante un buen liderazgo.
Recompensa el buen comportamiento
Recompensa el buen comportamiento en tu hermandad con un aumento de poder. Puedes crear rangos especiales para que los obtengan los jugadores de tu hermandad realizando tareas beneficiosas para ésta. Del mismo modo que los jugadores quieren mejorar a sus personajes, ¡también querrán que lo haga su posición en la hermandad!
Castiga el mal comportamiento
Puedes castigar el mal comportamiento en tu hermandad teniendo una charla como líder con la persona que te está causando problemas. Recuerda que la amenaza de expulsión de la hermandad siempre es una buena forma de mejorar el comportamiento. Otra opción es crear rangos especiales que sean considerados castigos. Puedes reducir sus permisos hasta eliminarlos del todo (por ejemplo, incapaz de hablar en el chat de la hermandad). Cuando los jugadores hayan cumplido su castigo, puedes devolverles sus poderes ascendiéndolos a su rango anterior.
Disputas por objetos
Las disputas por objetos son la fuente más frecuente de conflicto en una hermandad. A veces los jugadores se vuelven codiciosos y se pelean por el mismo objeto. Crea reglas y publícalas para que los miembros de la hermandad sepan cómo actuar en dicha situación. También puedes consultar a los líderes de la hermandad para que te ayuden a decidir qué hacer. Si no lo haces, las disputas sobre objetos pueden explotar en enormes peleas que acabarán por dividir a los jugadores. Debes tener en cuenta el comando “/aleatorio”. Puedes escribir “/aleatorio 1 100” para generar un número aleatorio entre 1 y 100. El que obtenga el número más alto gana el objeto. Este es un método utilizado con frecuencia para determinar quién obtiene un objeto si varios lo quieren o necesitan.
Chat de la hermandad
El chat de la hermandad se te puede ir de las manos si no lo administras. Puedes pedir a los jugadores del canal que se calmen. También puedes descender a un mal miembro a un nivel en el que no puede hablar en el chat de la hermandad hasta que mejore su actitud.
Miembros inactivos de la hermandad
Puede que quieras crear una norma que elimine de la hermandad a los jugadores que no están activos en el juego. Es decisión tuya. La verdad es que no perjudicas a nadie si permites que se queden en la hermandad, aunque no incentiva a los otros jugadores a jugar. Además, ocupan espacio en la lista de miembros.
Crear un sitio web de la hermandad
La mayoría de las hermandades lo hacen. Si no sabes cómo crear un sitio web para tu hermandad, busca a alguien que sepa hacerlo e invítalo.
Profesiones

A veces es más conveniente escoger a una persona para cada una de las profesiones que se responsabilice de ser el mejor en dicha tarea. Si hay varias personas con la misma profesión, competirán entre ellos, algo que no beneficia a la hermandad. Es posible que quieras tener a alguien de reserva por si la persona principal de la profesión no estuviera conectada.
Informa a toda la hermandad de qué objetos deberían recoger para las profesiones y recetas y a quién se los deberían entregar.
Si la hermandad trabaja unida para mejorar las profesiones de sus miembros, toda la hermandad se verá beneficiada.
Donaciones de objetos usados
Cuando hayas acabado de usar un objeto, ofréceselo a los miembros del canal de chat de hermandad. Es posible que hay otros jugadores que quieran utilizar ese objeto. Reúnete con ellos y entrégaselo. Esto puede mejorar mucho las relaciones entre los miembros de la hermandad, además de ayudar a mejorar la propia hermandad.
Reunir dinero
Si existe algo que sería particularmente útil para la hermandad, reúne dinero de los miembros y cómpralo. Esto te permitirá comprar cosas que de otra forma no podrías.
Tabardo de la hermandad
Haz que todos los de la hermandad contribuyan a la compra del diseño del tabardo. Así lo podrás adquirir mucho antes. También puede que quieras involucrar a la hermandad en la decisión de su diseño. Los miembros de nivel superior también pueden ayudar a los de nivel inferior a comprárselo, puesto que es caro.
Eventos de la hermandad
Los miembros disfrutan con los eventos planeados. Avísales por adelantado de cuando va a tener lugar el suceso, y asegúrate de que tienes líderes fuertes para que lo dirijan. Un evento frecuente es el atacar un lugar específico con toda tu hermandad. Estas reuniones también dan la posibilidad a los jugadores de intercambiar objetos para sus habilidades de profesión o entregar objetos que ya no usen a miembros de nivel bajo.
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